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15/12/09

Chau pesimismo (Mario Benedetti)

Ya sos mayor de edad


tengo que despedirte

pesimismo


años que te preparo el desayuno

que vigilo tu tos de mal agüero

y te tomo la fiebre

que trato de narrarte pormenores

del pasado mediato

convencerte de que en el fondo somos

gallardos y leales

y también que al mal tiempo buena cara


pero como si nada

seguís malhumorado arisco e insociable

y te repantigás en la avería

como si fuese una butaca pullman


se te ve la fruición por el malogro

tu viejo idilio con la mala sombra

tu manía de orar junto a las ruinas

tu goce ante el desastre inesperado


claro que voy a despedirte

no sé por qué no lo hice antes

será porque tenés tu propio método

de hacerte necesario

y a uno lo deja triste tu tristeza

amargo tu amargura

alarmista tu alarma


ya sé vas a decirme no hay motivos

para la euforia y las celebraciones

y claro cuandonó tenés razón


pero es tan boba tu razón tan obvia

tan remendada y remedada

tan igualita al pálpito

que enseguida se vuelve sinrazón


ya sos mayor de edad

chau pesimismo



y por favor andate despacito

sin despertar al monstruo


Mario Benedetti

11 comentarios:

Rafael Homar Ferragut dijo...

Es un poco raro este "cuandonó". Es la primera vez que lo veo.
Desde luego que no se le puede decir que pone mal los signos de puntuación. ¡Así cualquiera!

Me ha gustado
Saludos
Rafa

Esther dijo...

Jajaja... Benedetti sabía muy bien cómo poner los signos de puntuación, y por eso podía no ponerlos.

Me alegro que te haya gustado. A mí, que no soy dada a la poesía, es uno de los pocos poetas que rara vez me ha defraudado. Quizás por eso, porque es capaz de escribir "cuandonó" cuando habla de algo tan simple y tan loco como el despedir el pesimismo por mayoría de edad.

Abrazos,
Esther

Esther dijo...

Y de pronto me dí cuenta que había publicado la entrada sin título.

!Necesito vacaciones!

Rafael Homar Ferragut dijo...

Sí, yo empecé a leer pensando que era tuyo y me parecía muy raro. Al llegar al “cuandonó” ya tenía certeza de que no era posible.

Yo no lo consideraría poesía, me parece más bien que utiliza el cambio de linea como un signo de puntuación, un tiempo inexacto que permite una lectura más versátil, facilitando que cada uno, en su cabeza, lo entone como mejor quiera. Parece más bien una divagación con un formato abstracto.

LOBOHERIDO dijo...

Un saludo.


"y por favor andate despacito
sin despertar al monstruo", este es el espiritu del mesaje, un adios consolador, esperanzador, pero imposible, las ideas de Benedetti fueron siempre imposible de realizar, imposible de lograr.
Es el canto defraudador y triunfante del pesismismo.
¡Vaya, ironía!

Gracias Esther.

Deusvolt dijo...

Me ha gustado, Esther, pero como tú no soy muy dado a la poesía. Personalmente, no me considero con juicio suficiente para opinar sobre un poeta, por eso, sólo puedo decir: me gustó.
Un beso y Felices Fiestas.

Esther dijo...

Jajajaja… Rafael, créeme, si llegara realmente a aprender a escribir, sí sería capaz de escribir “cuandonó” (sabes... para romper las reglas, lo primero es manejarlas bien...). Pero no a hacer poesía…

Parafraseando a Chalmers: «¿Qué es esa cosa llamada poesía». «Pues… esa cosa que hacen los poetas». Y estimo que Benedetti ha sido y es reconocido como poeta, así que si él lo publicó como poesía, ¿qué diré en contrario yo?

Abrazos,
Esther

Esther dijo...

Ah… Lobo, verás, no lo leo como un canto triunfante del pesimismo, sino todo lo contrario, y aunque Benedetti escribió mucho sobre el pesimismo. Y sobre imposibilidades: pero sus imposibilidades son de las que hacen caminar. Pese a ser imposibles. Mmm… es que esos dos últimos versos pueden ser leídos de diferente forma, ¿no es así?
Ahora, que es irónico… ¡lo es!

Un abrazo grande, compañero
Esther

Esther dijo...

Me alegro que te haya gustado, Deusvolt. Benedetti tiene dos particularidades propias: su escritura es profundamente rioplatense (Montevideo y Buenos Aires, a ambos lados del Río de la Plata, comparten en grado sumo su idiosincracia), y formó parte, con otros escritores uruguayos, de una época de innovación en las letras de su país, y que se irradió hacia otros. Para quienes crecimos leyéndolo, su poesía es tan cotidiana como el pan; pero para quienes no, creo que desconcierta un poco.

Ahora que estoy un poco más libre, tras la publicación del número de diciembre de Prosofagia, pasaré por tu blog… apenas le di un vistazo… ¡y por Dios que tengo lecturas atrasadas en él!
Así que iré por allá, a desearte, también, muy felices fiestas.

Abrazos,
Esther

B. Miosi dijo...

Querida Esther,

Benedetti fue un maestro, no hay duda, su sensibilidad se ve reflejada en estos versos, la libertad del sentimiento pesisimista que en algún recoveco de nuestras almas nos inspira, y non convence de que en el fondo todos somos pesimistas, y lo digo con todo el optimismo del mundo, pues no se puede escribir sin ese compañero leal, que nos hace huir a la fantasía y nos regresa los pies a la tierra.

Bello.

Besos,
Blanca

Esther dijo...

Fue un maestro, Blanca. No sé hasta dónde fue pesimista y hasta dónde optimista. Creo que, de alguna forma, se las arregló para ser ambos simultáneamente, jejejeje.
Pero es cierto: en algún lugar, el pesimismo es simplemente realismo. Y también se necesita para escribir…

Un abrazo grande,
Esther
PD: espero que hayas iniciado de la mejor forma posible este 2010... !y seamos optimistas con él!